REFLEXIÓN DEL DÍA


«El Mar Muerto»


La naturaleza constituye una continua fuente de aprendizajes y lecciones aplicables a nuestra vida diaria. Al contemplar las maravillas que Dios ha hecho en su creación nos damos cuenta de que nada ha sido en vano, sino que lo que ha sido creado tiene el propósito de enseñarnos algo. Hoy reflexionaremos acerca del Mar Muerto.


El Mar Muerto está ubicado en Israel y debe su origen al río Jordán. Como su nombre lo indica, en estas aguas no existe ninguna forma de vida marina y esto se debe a que es una cuenca de agua endorreica lo que significa que no tiene salida, sino que su destino es recibir el agua y evaporarla en su superficie.


Diferente a la mayoría de los grandes lagos, este mar no tiene salida. El río Jordán fluye hacia el Mar Muerto, pero no hay circulación a la inversa. Es decir, este mar recibe agua, pero no la comparte y es por eso que allí en ese mar no hay vida, por eso, sin compartir lo que recibe, simplemente muere.


REFLEXIONEMOS:


¿Cuánto estás dando? Cuantas Palabras de aliento y esperanza te has guardado, cuantos mensajes recibidos en la iglesia has atesorado para ti mismo. Cuántas cosas materiales has amontonado en lugar de darlas a quienes sí las necesitaban. Amado hermano lamentablemente muchas veces nos comportamos como el Mar Muerto, nos empeñamos solo en recibir, pero nos cuesta mucho dar. Atesoramos tanto para nosotros que al final de cuentas terminamos muriendo, terminamos convirtiéndonos en un poso de agua estancada que se contamina, se evapora y muere.


La vida, el aliento, la salud, aun el tiempo provienen del Señor. Ósea que nada de lo que creemos es nuestro, nos pertenece. Todo, absolutamente todo lo que poseemos nos ha sido dado por el favor y la misericordia del Señor para con nosotros.


Semilla

Semilla que da Vida

Pedido de Oración

Déjanos tu pedido de Oración

Reflexión de hoy

«El Mar Muerto»

REDES SOCIALES